Sociedad y cultura

Los ciudadanos de Isla Alunada han adoptado como suyas costumbres típicas de los nativos que vivían hace milenios en el lugar. Sin embargo, con la llegada de los piratas, se hizo una distinción social e incluso se instauró una jerarquía general.

Antes de la llegada de Salazar, los nativos eran gobernados por un consejo entre druidas, chamanes y sabiomares. Estos se encargaban de guiar a los granjeros, cazadores y pescadores. Después de milenios viviendo en la isla, se empezó a crear un culto a esta misma. Los nativos empezaron a creer que Isla Alunada era un ente vivo, y que ella decidía quién naufragaba y quién no en sus costas; esto generó en los indígenas un amor y respeto por la naturaleza del lugar, tanto fauna como flora. Se empezó a generar una mitología y folklore alrededor de distintos espíritus y monstruos que, según los habitantes de Alunada, decían ser los enviados de la Isla.

Cabe destacar que antes de la llegada de los piratas también se creía y veneraba a "La Niebla" como protectora de los náufragos del mundo exterior.

Una de las costumbres de la isla, vigente aún, era plantar el doble de semillas que árboles talados. La caza furtiva estaba prohibida y solo se permitía ir a por presas grandes durante celebraciones, festividades o en caso de ataque.

Con la llegada de los piratas empezaron a mezclarse las distintas culturas y costumbres, formando una tradición exótica y prácticamente única. La forma de gobierno, sin embargo, cambió con el ataque de Salazar; después del año 101 A.P se instauró un gobierno despótico liderado por Keir Salazar y sus consejeros más fieles. Con el tiempo algunos de los sabios de la isla también llegaron al consejo del criminal.

Durante el gobierno de Keir se empezaron a perseguir a los enemigos políticos y culturales y se incitaba a la población a la piratería. No había lugar para la paz a ojos de Keir y muchas vidas se perdieron en alta mar debido a su ambición.

En el año 31 D.P una nueva gobernante se alzó en el poder: Edith, la tatara tatara tatara nieta del pirata Keir. Pese a ser descendiente del tirano, Edith Salazar era una figura bastante querida en la isla y la gran mayoría de la población quiso que ella gobernara.

Con la llegada de Edith al poder muchas cosas cambiaron en Isla Alunada hasta día de hoy. Instauró un gobierno en el cual no solo gobernarían ella y sus consejeros, sino que además haría votaciones populares en cuestiones de vital importancia para la isla y su comercio, ahora abierto al mundo exterior.

Las casas de Isla Alunada no tienen mucha iluminación, y en general no es común el uso de antorchas en el islote a menos que sea para exploraciones. La luz que decora los lugares viene principalmente de la bioluminiscencia de distintos hongos, enredaderas y plantas. Las fachadas de los hogares están cubiertas por ese tipo de moho luminoso que a la luz de la luna se ilumina con tonos verdosos, azules y turquesas.

Los residentes de la isla son variopintos y exóticos. Abarcan varias razas de Azeroth, pues no deja de ser refugio de náufragos y viajeros. La población es mayormente humana, pero no es extraño ver enanos, gnomos e incluso algún druida kaldorei o tauren.

La sociedad es inclusiva y de mente abierta, al menos con el gobierno de Edith, y acepta a cualquiera con buenas intenciones y ganas de trabajar en la isla.